Cuando se pierde mucho peso algunas zonas del cuerpo pueden quedar bastante feas debido a la piel sobrante. Esto pasa especialmente en aquellas zonas en las que más grasa se ha perdido y que eran consideradas puntos débiles antes de ponerse a dieta. En las mujeres, a menudo sucede en la zona de los muslos.

Las personas con sobrepeso saben muy bien lo incómodo que puede ser tener los muslos gorditos. Al caminar, ambas piernas se rozan durante todo el tiempo y esto hace que los pantalones se desgasten rápidamente en esta zona, las medias se rompan y, en verano, aparezcan las temidas rozaduras.

Al rozar la piel de las piernas precisamente en esa cara interior que es tan fina y delicada, es habitual que aparezcan heridas, algunas veces incluso puede ser que la persona acabe sangrando por las mismas. Además, la piel cambia de color por el roce y desde la ingle hasta la mitad del muslo puede adquirir un color oscuro, tirando a marrón fuerte.

Esto es visualmente muy feo, ya que parece suciedad. De hecho, muchas personas se frotan tanto para tratar de sacarse ese color que acaban acentuando las heridas de las rozaduras. Pero, ¿qué sucede al perder peso? Lo normal es pensar que esto va a mejorar pero en algunos casos no es así.

Tras perder mucha grasa, la piel queda descolgada y fea y forma pliegues que pueden continuar causando rozaduras y colores feos en la piel. Pero además, ahora el aspecto físico de las piernas será todavía peor con esos pliegues de piel sobrante.

La solución en estos casos es realizarse un lifting de piernas en Clínica Germanias. Se trata de una sencilla intervención en la que se realiza un corte en la parte interna. A raíz del corte se tensa la piel y se quita toda la que sobra. Si es necesario, antes de la intervención puede realizarse una liposucción para quitar la grasa que todavía pueda haber.

La cicatriz es muy fina y al quedar en la parte interna de la pierna prácticamente no se ve. Si se siguen bien las recomendaciones del cirujano lo normal es que con el paso del tiempo se vuelvan prácticamente imperceptible.

La piel de la pierna quedará tersa, no habrá grasa en esa zona y se verán unos muslos bien moldeados. Con esto, se acabarán tanto los problemas estéticos de los pliegues en la piel como los problemas de roces.