La grasa intra-abdominal es la que se acumula entre los órganos de la cavidad del abdomen.

El exceso de grasa abdominal, puede producir una serie de trastornos metabólicos entre los que está la resistencia a la insulina, hormona producida y  liberada por el páncreas y cuya función es la de favorecer  la incorporación de glucosa, desde la sangre hacia las células, para que a partir de ella puedan sintetizarse otros “elementos” como por ej. Glucógeno, o también que pueda utilizarse como fuente de energía (glucólisis), proceso por el cual se oxida la glucosa y se libera energía.

¿Qué pasa si tenemos demasiada grasa abdominal? Que el páncreas tiene que liberar más insulina para que la glucosa circulante entre dentro de las células y se produce lo que se llama hiperinsulinemia (un exceso de insulina circulante), y un exceso también de glucosa circulante que puede acabar con Diabetes mellitus tipo II, porque el páncreas se agota.

La obesidad abdominal se refiere pues a un perímetro abdominal aumentado que da a la silueta una forma similar a una manzana. En los hombres el riesgo aumenta cuando su perímetro abdominal supera los 102 cm y en mujeres los 88 cm.

¿Qué hay que hacer para reducir el perímetro abdominal?

Dieta hipocalórica moderada. Hay que tener claro que no podemos esperar que revierta en pocas semanas y que hay que generar un déficit energético negativo para que se recurra a los depósitos de grasa como fuente de energía. Hay que tener paciencia. A veces pensamos que nos alimentamos bien y que realizamos suficiente ejercicio y no es así.

Algunos consejos:

– Reducir el consumo de azúcar, miel, bebidas azucaradas, zumos envasados, golosinas, galletas, dulces, postres, etc.

– Controlar la ingesta de carbohidratos refinados (harinas blancas) y dar prioridad a lo integral

– Dar prioridad a las carnes bajas en grasas y pescados. Hay que limitar los embutidos y la carne demasiado grasa, como la de cordero por ej.

– Los lácteos deben de ser desnatados y hay que limitar el consumo de quesos que son productos muy grasos, con elevada densidad  calórica. 20 gr de queso manchego semicurado = 75 Kcal aprx. (podría ser un 16% de la dieta hipocalórica moderada)

– Favorecer el consumo de vegetales, legumbres, y controlar el consumo de frutas (2 piezas al día)

– Dentro de las grasas, utilizar y controlar también el aceite de oliva. Limitar mantequillas, frituras, rebozados

– Elegir métodos de cocción que requiera poco aceite.

– Hacer las cinco comidas al día.

– Realizar ejercicio físico aeróbico a intensidad moderada, tal que pueda sostenerse al menos una hora, de manera que se propicie el uso de la grasa corporal como combustible predominante durante dicho ejercicio.  Son recomendables caminatas a buen ritmo o trote lento, natación o ciclismo a baja intensidad, clases activas de baile, etc.…

Para finalizar, no olvidar que cada caso debe ser asesorado por un profesional, para que tenga en cuenta el estilo de vida de cada persona, su actividad física, su entorno familiar y/o profesional.