Peligros de la falta de fruta en la dieta infantil

Es urgente darnos cuenta de que fenómenos como la obesidad infantil puede ocasionar que nuestros hijos tengan una esperanza de vida menor que la nuestra: Más del 20 % de nuestros niños padecen colesterol, y su sobrepeso provocará que muchos de ellos desarrollen en su madurez obesidad, enfermedades cardiovasculares, colesterol alto, procesos inflamatorios…
En una correcta dieta infantil es imprescindible una variedad de  elementos nutricionales que nos proporciona la fruta, como son la fibra, minerales, vitaminas y agua, . El efecto saciante que procura la fruta también ayudará a que no tomen otros alimentos poco saludables.

¿Por qué  a algunos niños no les gusta la fruta?
Normalmente porque los padres no les hemos acostumbrado y no les hemos dado ejemplo. La comida y sus sabores son costumbres, y la mayoría de nuestros hábitos provienen de la infancia. Para conseguir que los chavales  coman de una forma saludable, hemos de acostumbrarles a hacerlo a diario.
No siempre los niños son receptivos a probar los nuevos sabores y texturas. Tal como veremos a continuación, la constancia y una buena educación nutricional nos serán de gran ayuda para introducirlos en nuevos sabores.

Buscando soluciones

La fruta debe ser incluida a diario en los comedores escolares y en todos los hogares. Es imprescindible que prediquemos con el ejemplo, y será más fácil cuanto antes empecemos. Desde muy pequeños es necesario que tengan fácil acceso a una selección variada de frutas de temporada, y que los adultos las comamos frente a ellos, a diario, sirviendo de ejemplo y referente. La aceptación de los nuevos alimentos es más fácil en los niños entre 2 y 4 años. Con posterioridad a esta edad, se necesita más constancia y esfuerzo, pero con la debida perseverancia puede conseguirse variar su dieta y que lo disfruten.
Es importante ser constantes. Aunque se nieguen a probar la fruta, ésta debe repetirse en el menú a diario y los adultos han de consumirla también a diario. Tarde o temprano probarán esa fruta. Si no le gusta, no hay que forzarlos demasiado, pero hay que hacerles comprender que al menos tienen que probarlo. Ayuda mucho que las frutas sean claramente visibles cuando abran la nevera, o sobre la mesa de la cocina.  Si las ven, es más probable que se las coman.
Intenta que participen en la compra de la fruta y en su preparación. Va muy bien que los niños ayuden en la elaboración de sorbetes naturales, macedonias, batidos de fruta y yogur, gelatina con frutas, etc.. Durante la compra o la preparación explícales lo fuertes y sanos que les podrá la fruta y no olvides consumir tú también el plato. Ejemplo, constancia y diversión conseguirán que nuestros hijos se alimenten con corrección.

Variedad de frutas
Acostumbramos a repetir los alimentos y la forma de cocción/preparación. Es necesario que en casa hayan diferentes frutas a consumir, dependiendo de la época del año. Incluso los adultos podemos probar frutas nuevas o que no nos gustaron en el pasado. El gusto cambia con la edad. Hay que tener en cuenta que cada fruta aporta un tipo de vitamina o minerales, que no te dará otro fruto. La variedad en la dieta es fundamental. Ayudará que presentes frutas que ya le gustan junto con otras nuevas, por ejemplo en brochetas, en macedonia, como “toppinngs” de helados, yogurts o cereales…

La calidad de la fruta
El sabor dulce acostumbra a ser bien aceptado por los niños. Procura que la fruta esté madura, sea de temporada, y de buena calidad. Cuanto más dulce y buena sea la fruta, más fácil será que les acabe gustando.
Ningún zumo embotellado o fruta desecada tiene la misma cantidad de nutrientes (ni de lejos) que la fruta fresca recién cortada.  Iniciar el día con un desayuno en el que estén incluidos batidos de frutas, o zumos naturales, o trozos de fruta en los cereales les permitirá iniciar el día con una dieta de lo más saludable, e incluirlas como parte del postre, viendo que los adultos lo disfrutamos, les hará aceptarlas, poco a poco, en su dieta diaria, y eso se notará en su salud futura.

La hidratación en verano
Ahora, en verano, es cuando la fruta está más dulce. Llevar un tuper con fruta troceada a la playa, a la piscina o al recreo es una opción económica, sabrosa y nutritiva de hidratar a los niños. No olvidemos los riesgos de la exposición al sol y al calor en la mayoría de nuestro territorio. Nada como la fruta para reponer su energía saludablemente, y protegiéndoles de la deshidratación.