El colesterol se encuentra, únicamente, en alimentos de origen animal, como carnes, lácteos enteros (leche, queso, mantequilla), huevos, pescado y marisco. Puesto que muchos de estos alimentos también contienen grasas saturadas en su composición, no es aconsejable consumirlos en exceso.

Es importante destacar que la indicación que hallamos con frecuencia en productos elaborados de “no contiene colesterol” tampoco presupone que sean saludables, pues pueden contener grasas saturadas e hidrogenadas. Es importante leer atentamente la información nutricional de los productos alimentarios.

Según las recomendaciones de los expertos, para mantener una dieta saludable, hay que

limitar la ingesta de colesterol a menos de 300 mg/día.

Carnes y aves. Las carnes blancas, como las aves de corral (pollo, pato, pavo), conejo y aves de caza, tienen poco colesterol.

Las carnes rojas, como ternera, buey, caballo o el cerdo, tienen un mayor contenido en colesterol, y su aporte más reducido está en los cortes magros.

Los embutidos derivados del cerdo y, especialmente, las vísceras y los patés son muy ricos en colesterol. El embutido de pavo y el jamón de York bajo en grasa tienen poco colesterol, al igual que el jamón serrano.

Pescado: El contenido de grasa oscila entre el 1% y el 25% y, de ellas, el colesterol representa un porcentaje mínimo.

Marisco: Contiene cantidades nada despreciables de colesterol. Sin embargo, la absorción intestinal del mismo es prácticamente nula, razón por la que se puede consumir sin grandes limitaciones. Además, el marisco tiene, en general, un muy bajo contenido en grasas saturadas

Huevos: Son la principal fuente de colesterol alimentario. Un huevo contiene alrededor de 200 mg de colesterol. Posee un alto contenido en nutrientes, como proteínas, vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales, que son aquellos que nuestro organismo no fabrica por sí solo, y por tanto deben ser aportados por la dieta.

Alimentos vegetales: Frutas, verduras, hortalizas y legumbres,  no contienen colesterol. En cambio, contienen cantidades apreciables de esteroles vegetales que ayudan a reducir las cifras de colesterol en sangre.

 

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